
Una de mis marcas favoritas de calcetines es Wilson. Junto a una durabilidad reseñable, añade una relación calidad/precio bastante buena, además de ser fácilmente de encontrar en tiendas. Por si fuera poco, están hechos en Europa (su firma tiene la sede europea en Bulgaria, concretamente) y no en China, Pakistán o Vietnam, como la mayoría de prendas de ropa de este tipo.
Hace unos años adquirí un pack y he decidido que sería interesante comparar su evolución respecto a los mismos calcetines que se comecializan hoy en día. No es, por ello, una comparación de un elemento "vintage" o antiguo, sino de una prenda de hace unos pocos años. Pero aún así es llamativo lo que cambian productos de este tipo en solo unos pocos años.
